“Seguro que a mí no me lo dan”, “es mucho papeleo”, “yo no hago I+D+i”. Son frases reales que escuchamos cada semana en pymes que podrían estar aprovechando ayudas I+D+i y no lo hacen.
El resultado es siempre el mismo: proyectos que se retrasan, innovaciones que no llegan al mercado y una ventaja competitiva que se pierde por el camino.
En este artículo desmontamos, una a una, las 5 excusas más frecuentes y te contamos cómo acceder a financiación I+D+i sin morir en el intento.
5 excusas que impiden conseguir ayudas I+D+i en pymes
1. “Seguro que a mí no me lo dan”
Es la excusa rey.
La realidad es que existen ayudas I+D+i para casi todos los tamaños y sectores, desde microempresas industriales hasta compañías de servicios o software.
La mayoría de las convocatorias valoran la calidad del proyecto, la novedad y el impacto, más que el tamaño de la empresa.
Además, hay líneas específicas para pymes de primera vez, para proyectos de innovación tecnológica incremental y para validación de prototipos.
Si te reconoces en esta excusa, aquí viene el consejo: incluso aunque hayas tenido experiencias previas negativas, cambiar el enfoque del proyecto y alinearlo con los criterios de evaluación multiplica tus opciones.
Y si el miedo es al “no”, piensa que el peor no ya lo tienes si no presentas nada.
Quizá creas que el verdadero problema no es la probabilidad de concesión, sino el laberinto administrativo. Vamos a eso.
2. “Es mucho papeleo”
Nadie niega que haya trámites. La clave es convertirlos en proceso.
Con plantillas, checklists y buena planificación, el “papeleo” se vuelve ejecución.
Y lo más importante: delegar lo técnico-administrativo en asesoramiento especializado te libera para lo que mejor sabes hacer, que es avanzar tu proyecto.
Puede que sigas pensando que esto no es para ti porque “no haces I+D+i”. Veamos qué considera “I+D+i” una convocatoria.
3. “Yo no hago I+D+i”
Cuando oímos I+D+i, imaginamos bata blanca y laboratorio. La innovación elegible incluye mucho más:
- Innovación de producto: nuevas funcionalidades, rediseño basado en datos de uso, integración de sensores, materiales o IA aplicada…
- Innovación de proceso: automatizaciones, nuevas metodologías de producción, reducción de mermas, trazabilidad digital…
- Pruebas y prototipado: pilotos con clientes, validación en entorno operativo, escalado de un MVP…
- Transferencia tecnológica: adaptar tecnología existente a tu contexto, no inventarla desde cero.
Si hay novedad medible, riesgo tecnológico gestionado y plan de aprendizaje, probablemente estás innovando.
Y si lo que haces es “solo” mejorar algo que ya existe, muchas convocatorias lo llaman innovación y lo financian.
Aun así, puede que pienses que no tienes tiempo ni equipo para pedirlo. También eso tiene solución.
4. “No tengo tiempo ni equipo para esto”
Tu equipo está hasta arriba con operaciones. Normal. Por eso proponemos una cobertura híbrida:
- Core interno: define objetivos, entregables clave y el “por qué” del proyecto.
- Soporte externo: nosotros montamos la memoria, presupuesto, cronograma, partners…
- Partners: centros tecnológicos, universidades o proveedores aportan capacidades que te faltan y suman puntos.
Además, existen convocatorias con ventanillas abiertas y otras con burocracia ligera. Elegir bien qué pedir y cuándo evita cuellos de botella. Lo que te robaba meses se convierte en semanas organizadas.
5. “Es dinero perdido o me endeudaré”
No todas las líneas son préstamos. El abanico incluye:
- Subvenciones a fondo perdido para I+D e innovación.
- Préstamos blandos con tipos y carencias favorables.
- Deducciones fiscales I+D+i en Impuesto de Sociedades.
- Bonificación del personal investigador en Seguridad Social que puede suponer un ahorro significativo en la cuota por contingencias comunes.
- Compra pública de innovación y vales de innovación regionales.
Lo inteligente es combinar instrumentos sin solapamientos. Con diseño financiero, la caja sufre menos y el ROI sube.
Cómo elegir la ayuda I+D+i adecuada para tu pyme
- Define el objetivo: qué quieres probar, validar o escalar en 6 a 18 meses.
- Ubica el TRL: de qué punto partes y a cuál llegarás. Esto determina si es I+D o Innovación.
- Calcula el presupuesto elegible: personal, subcontratación, materiales, equipamiento, IP.
- Mapea convocatorias: nacional, autonómica, europea. Valora porcentaje financiable, anticipos y calendario.
- Diseña consorcio o proyecto individual: según requisitos y lo que más puntúe.
- Planifica la justificación desde el día 1: hitos, entregables y trazabilidad de gastos.
Errores comunes al pedir financiación I+D+i
- Presentar el proyecto “como se cuenta en ventas” en lugar de como se evalúa.
- Calcular el presupuesto por “lo que hay en caja” y no por lo necesario para lograr resultados.
- Dejar la justificación para el final.
- Ir a la convocatoria “de moda” en lugar de a la que mejor encaja con tu TRL y sector.
- No medir impacto y resultados intermedios, perdiendo puntos en seguimiento.
Las ayudas I+D+i para pymes no están reservadas a empresas gigantes ni a proyectos que parezcan sacados de ciencia ficción.
Con el enfoque correcto, un plan realista y el apoyo adecuado, puedes financiar lo que ya estás intentando lograr con tus propios recursos.
Si quieres que revisemos tu caso y te recomendemos la mejor vía, escríbenos y te ayudaremos a decidir qué pedir, cuándo y cómo para maximizar opciones y minimizar carga interna.
idavinci.es te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por IDAVINCI IMAGINA S.L. como responsable de esta web. Destinatarios: Los datos no se cederán a terceros salvo en los casos en que exista una obligación legal. En todo caso, los datos que nos facilitas están ubicados en sopeo de Protección de Datos. Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@idavinci.es así como el derecho a presentar una reclamación ante una autoridad de control como se explica en la información adicional.


