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Cometer errores, la clave para innovar

En multitud de organizaciones aún persiste la idea de que equivocarse es algo negativo, inadmisible y con graves consecuencias para la empresa. «El fracaso es uno de los mejores profesores» es una filosofía que las empresas dedicadas a la innovación deberían adoptar. Si todas las ideas que una organización pone en marcha resultan exitosas, no es una señal de brillantez, es una señal de que se están teniendo pocas ideas, ya que lo normal es que la mayoría fracasen.

Errores más comunes a la hora de innovar

Fallar en un proyecto innovador o no obtener el resultado buscado y verlo como un sinónimo de fracaso puede perjudicar gravemente el buen desarrollo de una organización. Es conveniente saber separarlos y tener claro qué significa cada uno y detectar los posibles errores cometidos para aprender sobre ellos. No importa si es grande, mediana o pequeña, la mayoría de organizaciones cometen algunos de estos errores:

1- Enfoque excesivo en la parte financiera. Algunas organizaciones compensan su poca inversión en investigación, mediante la adquisición de empresas con productos o tecnologías innovadoras. A medio y largo plazo esto no es rentable ya que muchas de las ideas que adquieren acaban en nada y el gasto sufrido es alto.

2- No renovar la cultura corporativa. La falta de colaboración y alineación entre los diferentes departamentos es una causa común en el fracaso de estos objetivos. Por eso, todos los departamentos deben estar involucrados y comprometidos desde las etapas tempranas de cualquier proyecto de innovación.

3- Crear productos desde su perspectiva. A menudo se cree que la innovación debe ser anual y en grandes cantidades. Si esta idea se interioriza, se pierde el foco en el objetivo de innovar, que es satisfacer una necesidad no satisfecha en el consumidor. Por esta razón, las empresas se dedican a lanzar productos poco diferenciadores y se crea la cultura de innovar por innovar que es perjudicial y en muchas ocasiones acaban con productos que ya no innovan ni hacen la diferencia en el mercado.

4- Inmovilismo debido al éxito del negocio. En ocasiones las organizaciones se confían en la posición adquirida, en su marca o reputación. No obstante, lo que les llevó al éxito en una época, no necesariamente seguirá funcionando en otra. El mercado actual es muy cambiante, el consumidor más exigente y con poca fidelidad. Por lo tanto, para continuar con los éxitos hay que renovar y crear productos y servicios que satisfagan las necesidades de un mercado cada vez más competitivo.

La innovación como proceso evolutivo

La innovación es un proceso evolutivo que viene de atrás y que necesita ser trabajado de manera constante y firme. Trabajar bien depende de tener una gran variedad de ideas claras y concisas, un buen proceso de selección, y un método para permita que las ideas se propaguen. Variedad, selección y reproducción que son los pilares de la evolución. Es por ello que el fracaso es importante para conseguir el éxito. Es señal de un proceso de innovación saludable. No necesariamente se tiene que aceptar el fracaso, pero si se debe estar dispuesto a aprender de él.

En definitiva, lo normal es no disponer de una idea revolucionaria a diario, las mejores ideas se maceran y afloran con el tiempo y los fracasos anteriores. Debido a esto, es necesario que las organizaciones estén dispuestas a sumir una cuota de fallos sin perder el objetivo final; innovar.

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